OTRAS ORACIONES

ESPÍRITU SANTO

Padre Santo y siempre fiel, cumple tu promesa. Hoy yo reclamo tu Palabra. Tu nos prometiste, a través de tu Hijo, darnos todo lo que te pidiéramos, con fe en Su Nombre. Tu dijiste: “el que llama se le abre y al que pide se le da”. Cumple tu promesa y danos tu Espíritu Santo, bautízanos con tu Amor Sediento, te lo pedimos en el Nombre de tu Hijo Amado.

Jesús, bautízanos con tu Espíritu Santo, cumple tu promesa que dijiste que, si dos o tres se reunían en tu Nombre, para pedir una cosa, tu Padre se la concedería. Concédenos tu Amor Sediento, bautízanos con Él, haznos sentir ese tu Amor Sediento, transfórmanos en nuevas creaturas.

Espíritu Santo ven, llénanos, libéranos, purifícanos, transfórmanos, llénanos con tus dones, frutos y carismas. Da testimonio de Cristo en nuestro Corazón da testimonio del Amor Sediento del Padre y del Hijo, danos una nueva lengua para alabarte, una nueva lengua para proclamar tu Amor Sediento sin miedo.

Llena, Espíritu Santo, esos lugares que quedaron vacíos por la liberación recibida, sella cualquier puerta para que nada malo pueda entrar más, cierra todas las posibles puertas al mal.

Gracias Padre, gracias Jesús, gracias Espíritu Santo por escuchar nuestra oración. No necesito ver signos, yo sé que ya empezaste a hacer maravillas. Gloria, alabado, bendito seas, alabanzas por siempre a Ti. Amen.

 

MARÍA SANTÍSIMA LIBÉRANOS

 

María Santísima, nuestra madre y madre de Jesús, se hoy nuestra madre más que nunca, a ti consagramos nuestro ser, nuestra persona, nuestros seres queridos y pertenencias.  Te pido, María, que veas nuestra situación y en el Nombre de Jesús, por el poder de Su Cruz, manda a toda la corte celestial, para que, bajo tu mando, trabajen para nuestra liberación. Rompe y disuelve María, cada maldición, embrujo, sello, hechizo, brujería, vínculo, trampa, ardid, mentira, escollo, obstáculo, decepción, desviación o distracción, influencia o cadena espiritual; también cada enfermedad de nuestro cuerpo, alma, mente, que pueda alcanzarnos, a nosotros o a nuestros seres queridos, a nuestras pertenencias, por cualquier espíritu que se haga presente en nosotros por nuestros propios pecados o equivocaciones. Ata y amordaza María en el Nombre de Jesús, a todo espíritu en el cielo, la tierra y los abismos, que anden rondando por nuestra perdición y mándalos al pie de la Cruz, por todas las Misas celebradas, para que tu Hijo, disponga de ellos como más le parezca. No permitas que puedan de ninguna manera regresar, o hacernos danos.  Amén.

SELLARSE CON LA SANGRE DE CRISTO

Señor Jesús, en tu Nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa, nos sellamos cuerpo, alma y espíritu, para que nadie pueda hacernos daño. Hacemos un muro alrededor nuestro y de nuestros seres queridos y pertenencias, con la Sangre de Cristo y el manto de María. Sellamos toda persona, hechos o acontecimientos, a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora donde se encuentre.

Con el Poder de la Sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno.

Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan (nombrar a cada una de ellas), las personas que el Señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos, y en fe colocamos un círculo de Su Sangre alrededor de toda nuestra familia.

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos los lugares en donde vamos a estar este día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar (nombrar a cada una de ellas).

Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.

Con Tu Sangre Preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes y dirigentes de nuestra Patria, a fin de que, Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.

Te agradecemos Señor por Tu Sangre y por Tu Vida, ya que, gracias a Ellas, hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo. Amen.

ORACIÓN DE CORTE

Señor, somos indignos servidores, tuya es la gloria y el honor. Gracias porque en tu Inmensa Misericordia, te has rebajado para mirar a este siervo tuyo y lo has aceptado a tu servicio. En tu Nombre, o Señor, en tu poder, yo me lavo con tu Sangre Bendita, derramada por nuestra salvación, de toda impureza que podría haber quedado en represalia a mi servicio. Lavo a mi familia, a mis comunidades y pertenencias. Yo renuncio y corto cualquier interferencia, influencia o atadura que me podría haber quedado. San Miguel, y todos los Ángeles vengan en mi ayuda en este momento de combate. María Santísima, cúbreme con tu manto Santo y haz un muro alrededor mi y de mi familia, comunidades y seres queridos. Amen.

ORACIÓN CONTRA TODO MAL.

(solo para hacerse por sí mismo)

Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso descended sobre mí.

Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame. Expulsa de mí todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y hacer el bien.

Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la infestación diabólica, la posesión diabólica y la obsesión y perfidia; todo lo que es mal, pecado, envidia, celos y engaño; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica. Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo..

Ordena y manda JESUS por los méritos de tu sangre, de tu sacrificio en la Cruz, y por intercesión de la Virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me abandonen inmediatamente, que me abandonen definitivamente y que se vayan al infierno eterno, encadenados por San Miguel Arcángel, por San Gabriel, por San Rafael, por nuestros ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada. Amen.

ORACIÓN DE LIBERACIÓN.

(solo para hacerse por sí mismo o su familia)

Señor nuestro Jesucristo, te adoro, te alabo, te bendigo, gracias por tu Infinito Amor, por el que te has hecho uno de nosotros naciendo de la Virgen María y por el que subiste a la Cruz, para dar tu vida por nosotros.

Gracias por tu Sangre Preciosísima con que nos has redimido. Con tu Sangre Preciosísima brotada de tus sacratísimas sienes traspasadas por espinas: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu Sangre Preciosísima brotada de tu hombro y espalda llagados por la Cruz a cuestas: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu Sangre Preciosísima, brotada de tu costado abierto por la lanza: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu Sangre Preciosísima brotada de tus pies y de tus manos traspasados por los clavos: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu Sangre Preciosísima brotada de todo tu cuerpo llagado por los azotes: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico. Tres veces Gloria. Amén.

ROSARIO DE LIBERACIÓN

Libera Jesús a tu pueblo, libera Jesús a los hombres enfermos y mujeres, por el odio, el vicio, la apatía religiosa; libéranos Jesús de la influencia maligna, ¡rompe las cadenas a través de esta alabanza!

 

Credo

 

Cuenta Padre Nuestro: “Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado”

 

Cuenta Ave María:

¡Señor Jesús, Ten piedad de mí!

¡Señor Jesús, sáname!

¡Señor Jesús, sálvame!

¡Señor Jesús, libérame!

¡Señor Jesús protégeme!

 

Salve

 

Oremos: Señor Jesús, Te pedimos perdón por todos nuestros pecados. Pedimos, además, en Tu Nombre, a Dios Padre, que Él envíe el Espíritu Santo para que derrame en nuestro corazón el don de proclamar Tu Palabra, con mucha Fe y Confianza, a través del Rosario de la Liberación. Te pedimos, Jesús, que Tu poder se manifieste en nuestra vida, que Tú realices milagros y prodigios a través de esta poderosísima oración de fe que no es otra cosa sino la proclamación de tu Palabra. Amen. ¡Aleluya!

ORACIÓN POR SANACIÓN INTERIOR

Señor Jesús, Tú has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan turbaciones en mi corazón; te ruego, en especial, que cures aquellos que son causa de pecado. Te pido que entres en mi vida, que me cures de los traumas psíquicos que me han afectado en tierna edad y de aquellas heridas que me los han provocado, a lo largo de toda la vida. Señor Jesús, tú conoces mis problemas, los pongo todos en tu Corazón de Buen Pastor. Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en tu Corazón, que cures las pequeñas heridas que hay en el mío. Cura las heridas de mis recuerdos, a fin de que nada de cuanto me ha acaecido, me haga permanecer en el dolor, en la angustia, en la preocupación. Cura, Señor, todas esas heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas. Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón Divino. Ayúdame a ser humilde y benigno.

Concédeme, Señor, la curación del dolor que me oprime por la muerte de las personas queridas. Haz que pueda recuperar la paz y la alegría por la certeza de que tú eres la Resurrección y la Vida. Hazme testigo auténtico de tu Resurrección, de tu victoria sobre el pecado y la muerte, de tu presencia viviente entre nosotros. ¡Amén!

ORACIÓN CORTA DE SANACIÓN ESPIRITUAL Y FÍSICA

¡Sáname Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo! Señor, escúchame ... Señor, úngeme con Tu Espíritu Divino... Inflama mi corazón con el fuego de tu Amor... Inunda mi ser con tu presencia majestuosa... Atiende, por favor, la llamada de mi alma... Señor, perdóname todas mis ofensas... purifícame y cúrame de todos mis resentimientos... que pude haber contraído en mi ignorancia... Perdóname por todas las veces que te he desdeñado... cuando he pecado y no he sentido ningún remordimiento... Dígnate en llenarme del regalo del perdón... para que en este momento pueda perdonar a toda la gente que me ha ofendido, y que le pueda enviar mi amor a ellos... y para que ellos me perdonen también.

Señor, cura las heridas que yo mismo me he causado por falta de perdón y de comprensión de mis hermanos. Sáname Señor, Purifica mi alma de modo que pueda sentir que no tengo ningún resentimiento contra ninguna persona, contra mí o en contra Tuya. Lléname con Tu Paz, satura mi ser con Tu Amor Divino, para deshacer las paredes del orgullo y del egoísmo. Enséñame a amarte a Ti y a los demás como nunca he amado antes. Transfórmame en un sol de Amor Eterno, para encender todos los corazones con los rayos tiernos del Amor. Sáname Señor. Lléname con Tu Luz. Lléname con Tu Amor. Lléname con Tu Paz, Amen.

ORACIÓN DE SANACIÓN

Señor Jesús, vengo humildemente ante tu Cuerpo Crucificado, allí donde tu recibiste todas las consecuencias de nuestro pecado, nuestras enfermedades, nuestras debilidades y la muerte.

Señor Jesús, en tu Santo Nombre, humildemente imploro tu Misericordia y te pido por los méritos de tu Pasión, agonía y muerte, y por los méritos de las penas del Inmaculado Corazón de María, que me sanes, (que sanes a N.N.), no tengas en cuenta nuestro pecado, sino la fe de tu Iglesia.

Señor Jesús, Tu eres el mismo ayer, hoy y siempre. En tu Santo Nombre te pido que, pases con tu mano Santa sanando mis dolencias, ungiéndome con tu Espíritu. Tú conoces mi problema, sáname Señor Jesús, (sana a N.N.).

Señor Jesús, Tú eres el Dios que nos sanas, hoy me despojo de mi enfermedad y te la entrego a ti en tu Santo Nombre, para que dispongas de acuerdo a tu Misericordia, que no sea mi voluntad, sino la tuya. Haz tu trabajo Señor para la gloria de tu Santo Nombre.

Sáname Señor Jesús por el poder de tu Nombre. Sáname Señor por los méritos de tus Santas heridas. Sáname Señor por los méritos de tu Preciosa Sangre, derramada por nuestros pecados, sáname Señor, (Sana a N.N.).

Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Pongo toda mi confianza en ti, porque Tú tienes todo el poder de sanarme, porque eres nuestro Dios Misericordioso, con caridad inigualable, porque me amas y hoy haz traído la Salvación a mi casa.

Gracias Señor Jesús por tu Santo Nombre, gracias Señor Jesús, gracias Señor Jesús. Gracias Virgen María por tu intercesión. Gracias Señor Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

ROSARIO A LA PRECIOSA SANGRE DE JESÚS

En la cruz - En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.

  

Oración al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu Amor. Envía Señor tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre, y gocemos de la dulzura, por Cristo Nuestro Señor. Amen.

 

Credo: Creo en Dios Padre...

 

(Inclinando la cabeza) ¡Que la preciosa Sangre que brota de la Sagrada cabeza de nuestro Señor Jesucristo, templo de la Divina Sabiduría, tabernáculo del Divino conocimiento, y luz del cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amen

 

L: ¡Oh preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

 

En la primera cuenta: Padre Nuestro...

 

En cada una de las tres cuentas siguiente: el Ave María...

 

En la quinta cuenta: Gloria al Padre...

 

 

Primer misterio: La mano derecha de Nuestro Señor Jesús es clavada.

 

Oración: ¡Por la preciosa llaga de tu mano derecha, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve a los pecadores del mundo y convierta muchas almas...! Amen.

 Padre nuestro

Cada cuenta L: ¡Oh preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡libéranos y protégenos a nosotros y al mundo entero!

Ave maría...

 

Segundo misterio: La mano izquierda de Nuestro Señor Jesús es clavada.

 

Oración: ¡Por la preciosa llaga de tu mano izquierda, y por el dolor causada por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve almas del purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amen.

 

Padre nuestro

Cada cuenta L: ¡Oh preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡libéranos y protégenos a nosotros y al mundo entero!

Ave maría...

 

Tercer misterio: El pie derecho de Nuestro Señor Jesús es clavado.

 

Oración: ¡Por la preciosa llaga de tu pie derecho y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, cubra los cimientos de la iglesia católica contra los planes del Reino oculto y los hombres malignos! Amen.

 

Padre nuestro

Cada cuenta L: ¡Oh preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡libéranos y protégenos a nosotros y al mundo entero!

Ave maría...

 

Cuarto misterio: El pie izquierdo de Nuestro Señor Jesús es clavado.

 

Oración: ¡Por la preciosa sangre de tu pie izquierdo, y por el dolor causado por el clavo que atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ellas nos proteja en todos nuestros caminos de los planes y ataques de los espíritus malignos y sus agentes! Amen.

 

Padre nuestro

Cada cuenta L: ¡Oh preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡libéranos y protégenos a nosotros y al mundo entero!

Ave maría...

 

Quinto misterio: El sagrado costado de Nuestro Señor Jesús es traspasado.

 

Oración: ¡Por la preciosa llaga de tu sagrado costado, y por el dolor causado por la lanza que lo traspasó, la Preciosa Sangre y agua que brotan de ella, sane a los enfermos, resucite a los muertos, solucione nuestros problemas presentes y nos enseñe el camino hacia nuestro Dios para la gloria eterna! Amen.

 

Padre nuestro

Cada cuenta L: ¡Oh preciosísima Sangre de Jesucristo!

R: ¡libéranos y protégenos a nosotros y al mundo entero!

Ave maría...

 

Conclusión.

L- Nos rescataste, Señor, por tu Sangre.

R.- E hiciste nuestro, el reino de los Cielos.

 

Oremos: Dios Eterno y Todopoderoso que constituiste a Tu Hijo Único, Redentor del mundo, y quisiste ser apaciguado por Su Sangre, haz que venerando el precio de nuestra salvación y estando protegidos por Él, sobre la tierra contra los males de esta vida, recojamos la recompensa eterna en el Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén 

ROSARIO DE LAS SAGRADAS LLAGAS

Se usa el rosario ordinario, acompañando la oración vocal con la meditación. Lo ideal es rezarlo ante algún crucifijo que inspire más devoción para que lo contemples y beses la llaga correspondiente. Además de las peticiones que aquí se proponen, puedes hacer otras que te inspire el Señor y que correspondan mejor a tu espiritualidad y circunstancia.  

EN LA CRUZ La Señal de la Cruz 

Con verdadero arrepentimiento, pedimos perdón por nuestros pecados y los del mundo entero. 

EN LA PRIMERA CUENTA: “Yo confieso”. 

 

EN LAS SIGUIENTE TRES CUENTAS


L. Oh Jesús, Salvador Divino, ten Misericordia de nosotros y del mundo entero.
R. Amén.

L. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
R. Ten Misericordia de nosotros y del mundo entero.

L. Gracia y misericordia, Jesús mío, en los peligros presentes. Cúbrenos con tu preciosísima Sangre.
R. Amén.

 

EN LA CUENTA QUINTA: 


L. Eterno Padre, muéstranos tu Misericordia, por la Sangre de tu querido Hijo. Te lo suplicamos, muéstranos tu Misericordia.
R. Amén.

 

En lugar de los misterios del rosario, se rezan los siguientes:

 

1 -Llagas de los pies.
Señor mío Crucificado, adoro las Sagradas Llagas de tus pies. Por el dolor que en ellas sufriste y por la Sangre que derramaste, concédeme la gracia de evitar el pecado y de seguir constantemente, hasta el fin de mi vida, el camino de las virtudes cristianas.

 

2 -Llaga del sagrado costado.

Señor mío Crucificado, adoro la llaga de tu sagrado costado. Por la Sangre, que en ella derramaste, te ruego enciendas en mi corazón el fuego de tu Divino Amor y me concedas la gracia de amarte por toda la eternidad.

 

3 -Llaga de la mano izquierda.

Señor mío Crucificado, adoro la llaga sagrada de tu mano izquierda. Por el dolor que sufriste y la Sangre que derramaste, te ruego que no me encuentre a tu izquierda con los condenados en el día del juicio final.

 

4 -Llaga de la mano derecha.

Señor mío Crucificado, adoro la llaga sagrada, de tu mano derecha. Por el dolor que en ella sufriste y la sangre que derramaste, te ruego que bendigas y me conduzcas a la vida eterna.

 

5 -Llagas de la cabeza.

Señor mío Crucificado, adoro las llagas de tu santa cabeza. Por el dolor que en ellas sufriste y la sangre que derramaste, te ruego me concedas constancia en servirte a ti y a los demás.


EN LAS CUENTAS DEL PADRE NUESTRO:

Después de la meditación de cada llaga se dice:
L. Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de Nuestro Señor Jesucristo.
R. Para que cures las llagas de nuestras, almas.


EN CADA CUENTA DEL AVE MARÍA: 

L. Por los méritos de tus santas llagas.
R. Sananos a nosotros y al mundo entero.

AL TERMINAR EL ROSARIO SE DICE TRES VECES: 
Eterno Padre, yo te ofrezco las llagas de Nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas. 

LETANÍA SANGRE DE CRISTO

-Señor, ten piedad de nosotros.

-Cristo, ten piedad de nosotros.

-Señor, ten piedad de nosotros.

-Cristo, óyenos, Cristo óyenos.

-Cristo, escúchanos. Cristo escúchanos

-Dios Padre celestial, Ten piedad de nosotros.

-Dios Hijo, Redentor del mundo, Ten piedad de nosotros.

-Dios Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros.

-Santísima Trinidad, que sois un solo Dios, Ten piedad de nosotros.

-Sangre de Cristo, el unigénito del Padre Eterno, Libéranos (Se repite después de cada frase)

-Sangre de Cristo, Verbo de Dios encarnado,

-Sangre de Cristo, del Testamento Nuevo y Eterno,

-Sangre de Cristo, derramada sobre la tierra en la agonía,

-Sangre de Cristo, vertida copiosamente en la flagelación,

-Sangre de Cristo, brotada en la coronación de espinas,

-Sangre de Cristo, derramada en la Cruz,

-Sangre de Cristo, prenda de nuestra salvación,

-Sangre de Cristo, precisa para el perdón,

-Sangre de Cristo, bebida Eucarística y refrigerio de las almas,

-Sangre de Cristo, manantial de Misericordia,

-Sangre de Cristo, vencedora de los espíritus malignos,

-Sangre de Cristo, que das valor a los mártires,

-Sangre de Cristo, fortaleza de los confesores,

-Sangre de Cristo, inspiración de las vírgenes,

-Sangre de Cristo, socorro en el peligro,

-Sangre de Cristo, alivio de los afligidos,

-Sangre de Cristo, solaz en las penas,

-Sangre de Cristo, esperanza del penitente,

-Sangre de Cristo, consuelo del moribundo,

-Sangre de Cristo, paz y ternura para los corazones,

-Sangre de Cristo, promesa de vida eterna,

-Sangre de Cristo, que libras a las almas del purgatorio,

-Sangre de Cristo, acreedora de todo honor y gloria,

 

-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Perdónanos, Señor

-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Escúchanos, Señor

-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Ten piedad de nosotros

 

V. ¡Oh Señor!, nos has redimido en tu sangre.

R. Y nos hiciste reino de nuestro Dios.

  

ORACIÓN

Señor Dios Todopoderoso, que para gloria tuya y salvación de los hombres constituiste a Cristo Sumo Sacerdote, concede al pueblo cristiano, adquirido para ti, por la Sangre Preciosa de tu Hijo, recibir en la Eucaristía, memorial del Señor, el fruto de la Pasión y Resurrección de Cristo, que vive y reina contigo, por los siglos de los siglos. Amen.  

OBLACIÓN DIARIA A LA SED DIVINA

Oh Santísima Trinidad, a través del Inmaculado Corazón de María, me ofrezco totalmente a ti como Víctima de tu Amor con todo lo que soy y tengo, nuestras alegrías y sufrimientos de este día para saciar tu Sed de Amarme y ser amado en unión con todas las Misas ofrecidas por todo el mundo católico. Te ofrezco mi corazón para que derrames Tu Amor Sediento en Él, y lleno de tu Amor podamos amarte a ti como deseas ser amado especialmente en las personas que encontremos hoy en nuestro camino y en el Sacramento de tu Amor. Por Cristo Nuestro Señor. Amén