Encuentro

¿Cómo podríamos durar un solo día sin oír a Jesús decir, “Te amo“? – imposible. 

"Me preocupa que algunos de ustedes todavía no han encontrado a Jesús realmente – uno a uno – solos Jesús y tú. Podemos pasar mucho tiempo en la capilla – pero ¿han visto ustedes con los ojos del alma como Él los mira con amor? ¿Realmente conocen al Jesús viviente – no el de los libros, sino por estar con Él en su corazón? ¿Han oído las amorosas palabras que les dice?  Pidan la gracia,  Él está anhelando dársela. Hasta que puedan oír a Jesús en el silencio de sus propios corazones, no podrán oírle decir “Tengo Sed” en los corazones de los pobres. Nunca dejen este contacto íntimo y diario con Jesús como persona real y viva – no sólo la idea.  ¿Cómo podríamos durar un solo día sin oír a Jesús decir, “Te amo“? – imposible.  Nuestra alma necesita esto tanto como nuestro cuerpo necesita aire para respirar.  Si no, la oración está muerta – la meditación es sólo pensar. Jesús quiere que cada uno lo oigamos – hablando en el silencio de nuestros corazones."

1993, Fragmento de Carta de Varanasi de Santa Teresa de Calcuta a los hermanos, hermanas y Padres MC.

Tanto nuestra fundadora, como nuestro cofundador nos invitaban a tener el encuentro con la Sed del Señor. Ellos estaban convencidos que esto es un don maravilloso para toda la iglesia pero especialmente para los pobres. No se puede vivir este Carisma si no se tiene de alguna manera el mismo encuentro con Jesus sediento que tuvo Santa Teresa de Calcuta. Por supuesto que no va ser idéntico, pero debe seguir el mismo patron de gracia, que tubo en Madre Teresa. 

"Lo más importante es que debemos encontrarnos con la sed de Jesús, pero el encuentro con la sed de Jesús es la gracia." [1]

 

"El Movimiento existe para llevar a cada miembro a un encuentro personal con la Sed de Jesús. Este encuentro se lleva a cabo, primero, en la intimidad de nuestra propia alma, especialmente ante el misterio de Su Cuerpo roto, escondido en la Eucaristía, y después en el servicio a Su Cuerpo roto, disfrazado en los pobres." [2]

 

"El primer compromiso dentro del Movimiento es la promesa de buscar formas y medios para tener un contacto diario y consciente con la Sed de Jesús — confiando en que Él tiene Sed, cada día, de todo lo que somos, tal como somos."[3]

"El Movimiento fue fundado como un medio para atraer a las personas a un encuentro personal con Jesucristo quien tiene Sed de Amar y ser amado por ellos, para que, al hacerlo, puedan vivir para Contemplar, Experimentar, Saciar y Proclamar esa Sed. La Cruz es la revelación máxima del Amor Sediento de Dios. Es ahí que, estamos llamado a permanecer en espíritu con María." [4]

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Para mejor cumplir este fin e identidad del MTS y mejor ayudar que se permanezca perpetuamente en este encuentro personal con Jesús sediento de ellos, fue que nació el Ciclo de la Comunidad. A través del Ciclo de la Comunidad, renovamos en forma comunitaria a través de la lectio divina (al menos dos encuentros dentro del ciclo) el encuentro con Jesús sediento que un día tuvimos cuando hicimos el retiro kerigmático Tengo Sed.

 

Ahí mismo compartimos unos con otro en la comunidad, la experiencia de ese encuentro. Esta vivencia nos lleva a buscar el encuentro con Cristo sediento y presente en la Eucaristía a través de la Hora Santa comunitaria (Mínimo 1 ves dentro del ciclo), y en el Pobre a través del apostolado comunitario1(una vez dentro del ciclo) y así vivir nuestra vocación de contemplar, experimentar, saciar y proclamar este misterio de la Sed del Señor. El ciclo incluye un quinto encuentro que es informal, es el encuentro con Cristo sediento en la comunidad. Este es muy importante para ayudar a la comunidad ser comunidad y no un grupo o clase. Este si tiene como principal objetivo construir las relaciones humanas, y así construir la comunidad.

¿Qué es el Ciclo de Encuentros de la Comunidad? Es una serie de 5 Encuentros semanales[1], en los que se vive esencialmente Nuestro Carisma MC como comunidad. Tal como se muestra en el siguiente esquema:

 

[1] Los tiempos pueden adaptarse según la realidad de cada lugar, por ejemplo: hay lugares donde las comunidades tienen en una misma semana hora Santa y apostolado de Comunidad.

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Los misterios de Jesús que la Santa Madre Iglesia nos ayuda a revivir durante Semana Santa y Pascua debe ser muy especialmente querido por cada Misionero de la Caridad…. Es este misterio que nos revela más claramente la profundidad de la Sed de Dios de atraernos de nuevo a su amor: el misterio que nosotros como Misioneros de la Caridad – portadores del amor de Dios- estamos llamados, en manera especial, a contemplar, experimentar, saciar y proclamar.”[1].

CONTEMPLAR: “El fundamento espiritual y bíblico del " Movimiento Tengo Sed", y de todo la Familia MC, consiste en permanecer Iuxta crucem cum Maria-al pie de la Cruz de Jesús crucificado (Jn.19:27] -para contemplar el amor del Padre revelado en el grito de Jesucristo en la cruz: Tengo Sed (Jn.19:28] y así saciarlo por una vida de radicalidad bautismal en el ámbito secular, en el compromiso de la oración, la evangelización, y las obras de misericordia.” Padre Joseph Langford MC[2]

Relación con el Ciclo de Comunidad: Contemplamos a Jesús sediento en Su presencia viva en el Santísimo Sacramento (hora santa de Comunidad). Le contemplamos en el angustioso disfraz del pobre (en el apostolado de comunidad y nuestro hermano de comunidad), Le contemplamos también en el silencio de nuestros corazones (a través de la Lectura orante con las Sagradas Escrituras. Lectio Divina de Comunidad).

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EXPERIMENTAR: La invitación a la oración como medio de experimentar el amor sediento de Dios, especialmente adoración al Santísimo, la lectura orante de la Palabra de Dios, y el rezo del Santo Rosario[3]

 

  • Relación con el Ciclo de Comunidad: Especialmente en el Santísimo Sacramento, experimentamos su sed de amarnos, aunque también su sed de ser amado (hora santa de Comunidad). En cambio, en los pobres experimentamos especialmente la sed de Jesús de ser amado y de amar a través de mí, sirviéndole en el pobre (apostolado de Comunidad) En la Lectio divina nos lleva a experimentar su sed escuchándole en el silencio de nuestros corazones el grito de su dolorosa sed que nos revela a través de las sagradas escrituras. (Lectio Divina en Comunidad).

SACIAR: Saciamos a Jesús, dejándonos amar, siendo canales de su amor, para los demás y dándole nuestro amor como respuesta al amor recibido. Dios tiene sed de amarnos y de ser amados por nosotros[4], desea que nos dejamos amar y seamos canales de su amor y a la vez que correspondamos a ese amor. Hacemos esto amándolo en los más pobres de los pobres (especialmente en los miembros de nuestra familia) y en la eucaristía, dos lugares donde él se hace presente esperando nuestro amor, y consolación, y nuestra aceptación de su amor.

 

 

  • Relación con el Ciclo de Comunidad: Saciamos la sed de Jesús de amarnos dejándonos amar por Jesús, a través de la Comunidad y la eucaristía, y siendo canales de su amor para con los pobres en nuestro apostolado comunitario. Saciamos su sed de ser amado amándole y consolándole en el Santísimo Sacramento, en nuestra adoración comunitaria. Y sirviéndole en el pobre en nuestro apostolado de comunidad. También saciamos su sed de amarnos escuchándolo en el silencio de nuestros corazones a través de la oración comunitaria con las Sagradas Escrituras (Lectio Divina de Comunidad) donde él nos revela su sed.

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PROCLAMAR: Jesús también esta sediento de almas, de almas que vengan a él y se dejen amar por él, así como son y le amen a su vez con todo su corazón. Hacemos esto a través de la evangelización, anunciando al mundo la buena noticia del amor de Dios. Este es uno de los aspectos que nos distingue, da identidad al Movimiento Tengo Sed: estamos llamado a proclamar, anunciar el amor sediento Dios[5]

Esto lo podemos hacer en los diferentes medios disponibles, media, folletos, libros, CD, etc. 

 

  • Relación con el Ciclo de Comunidad: El proclamar está directamente relacionado al apostolado decomunidad. 

IMPORTANTE

 

Este Ciclo de encuentros de la comunidad es la base para que los miembros del Movimiento puedan abrazar un compromiso mayor, de participar en toda la evangelización que hacemos. En otras palabras, esta vida comunitaria nos lleva a responder a nuestra Misión como Movimiento en la Iglesia, que es la de Evangelizar.

 

Es importante mencionar que el apostolado que aparece en el Ciclo de encuentros de la comunidad, no es el único que se promueve. El apostolado personal es otra manera en que nuestros miembros participan en actividades apostólicas, y este, es promovido desde la etapa del discipulado, e incluye todo tipo de apostolados, (a nivel parroquial, con las Hermanas MC, y principalmente en llevar a cabo la Evangelización Tengo Sed, a través de visiteos, preparaciones para el retiro, retiros, acompañamiento a nuevas comunidades, etc).

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FUNDAMENTOS DEL CICLO DE LA COMUNIDAD: Nuestra espiritualidad como Movimiento es el Encuentro[6]. El Movimiento existe para llevar a cada miembro a un Encuentro personal con la sed de Jesús. Y esto comienza en la vida comunitaria, y como fruto de estos encuentros cada miembro está llamado a vivir su propio encuentro personal. (ver introducción)

Encuentro con Jesús en la Eucaristía (Principio y Fundamento)

  1. Tanto la celebración Eucarística, como la adoración del Santísimo Sacramento son parte esenciales de nuestro vivir como cristianos, especialmente para nosotros los que llamados a vivir este carisma. Jesús Sediento de amar nos espera a cada uno de nosotros en la Eucaristía, sediento de amarnos y de ser amados por nosotros. Ahí cada miembro del Movimiento puede consolar a Jesús, por los que son indiferentes a su amor y por los que no se dejan amar por Él y por los que no lo aman[7].

  2. El encuentro con Cristo en la Eucaristía suscita el compromiso de la evangelización y el impulso a la solidaridad; despierta en el cristiano el fuerte deseo de anunciar el Evangelio y testimoniarlo en la sociedad para que sea más justa y humana. De la Eucaristía ha brotado a lo largo de los siglos un inmenso caudal de caridad, de participación en las dificultades de los demás, de amor y de justicia. Documento de Aparecida.

Encuentro con Jesús en el Pobre (Principio y fundamento)

 

  • Estamos llamados a contemplar, en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos: “Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo”. Ellos interpelan el núcleo del obrar de la Iglesia, de la pastoral y de nuestras actitudes cristianas. Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo. Documento de Aparecida, numeral 393

  • Jesús sediento está en cada persona especialmente en aquellos que están más necesitados, tanto material como espiritualmente. Ahí Él espera nuestro amor. “En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” (Mat 25:40). Somos misioneros del amor de Dios, todo lo que hacemos debe ser una forma de mostrar, revelar el amor de Dios, especialmente por los más pobres de entre los pobres, los no amados[8]

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Encuentro con Jesús en Su Palabra (Principio y fundamento)

  1. Entre las muchas formas de acercarse a la Sagrada Escritura, hay una privilegiada a la que todos estamos invitados: la Lectio divina o ejercicio de lectura orante de la Sagrada Escritura. Esta lectura orante, bien practicada, conduce al encuentro con Jesús-Maestro, al conocimiento del misterio de Jesús-Mesías, a la comunión con Jesús-Hijo de Dios, y al testimonio de Jesús- Señor del universo. Con sus cuatro momentos (lectura, meditación, oración, contemplación), la lectura orante favorece el encuentro personal con Jesucristo. DOCUMENTO DE APARECIDA NUMERAL 249

  2. Es a través de las Sagradas Escrituras que Dios nos sigue revelando su sed de amar y ser amado. La Palabra de Dios además de ser un instrumento para nosotros podernos acercar al misterio infinito de la sed de Dios, es también un instrumento primordial para la evangelización, por eso debemos conocerla, y amarla[9].

  3. «Se ha de alentar vivamente sobre todo esa praxis de la Biblia que se remonta a los orígenes cristianos y que ha acompañado a la Iglesia en su historia. Se llama tradicionalmente Lectio Divina con sus diversos momentos (lectio, meditatio, oratio, contemplatio). Ella tiene su casa en la experiencia monástica, pero hoy el Espíritu, a través del Magisterio, la propone al clero, a las comunidades parroquiales, a los movimientos eclesiales, a la familia y a los jóvenes.» (Lineamenta. Sínodo de los obispos; XII asamblea general ordinaria. 2008)

Encuentro con Jesús en mi hermano de comunidad (Principio y fundamento)

 

Al llamarnos a ser miembros del Movimiento “Tengo Sed”, el Espíritu Santo nos lleva hacia una vida de comunión con Jesús y de comunión unos con otros. Nuestra comunión invisible en el Espíritu encuentra su expresión visible en comunidad, al vivir hacia el exterior las consecuencias de nuestra unidad interior.

 

La comunidad moldea esa unidad interna, y es el medio para experimentar y para profundizar nuestra comunión[10].

Para vivir como hermanos y como hermanas, es necesario un verdadero camino de liberación interior. Al igual que Israel, liberado de Egipto, llegó a ser Pueblo de Dios después de haber caminado largo tiempo en el desierto bajo la guía de Moisés, así también la comunidad, dentro de la Iglesia, pueblo de Dios, está constituida por personas a las que Cristo ha liberado y ha hecho capaces de amar como Él, mediante el don de su Amor liberador y la aceptación cordial de aquellos que Él nos ha dado como guías. El amor de Cristo, derramado en nuestros corazones, nos impulsa a amar a los hermanos y hermanas hasta asumir sus debilidades, sus problemas, sus dificultades; en una palabra, hasta darnos a nosotros mismos[11].

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1] Santa Teresa de Calcuta